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viernes, 11 de noviembre de 2011

La ranita sorda



Un grupo de ranas viajaba por el bosque y de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.

Cuando vieron cuán hondo era  le dijeron a las dos ranas en el fondo que seria imposible que lograran salir del hoyo y lo mejor seria que esperaran morir.


Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras ranas seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritó que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltó cada vez con más fuerza hasta que finalmente salió del hoyo.Cuando salió, las otras ranas le preguntaron: - ¿No escuchaste lo que te decíamos?

La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más para salir del hoyo.

Moralejas:

"Sin importar las circunstancias siempre debes confiar en ti y perseverar para lograr tus propósitos".

"Se sordo cuando alguien te diga que no puedes alcanzar tus sueños".

"Ten cuidado porque en muchas ocasiones, las ranas que te animan a desistir se encuentran dentro de ti mismo".

"Una palabra de aliento a alguien que esta pasando por un mal momento, puede reanimarlo y ayudarlo a salir adelante...

 Una palabra destructiva puede ser lo único que se necesita para abandonarlo todo y morir".


Anónimo


Obtenido de http://mer-sanandoelalma.blogspot.com/2009/07/la-ranita-sorda.html

sábado, 17 de septiembre de 2011

Las 1000 bolitas...




Cuanto más envejezco, más disfruto de las mañanas del sábado.Tal vez es la quieta soledad que viene por ser el primero en levantarse o quizá el increíble gozo de no tener que ir al trabajo...De todas maneras, las primeras horas de un sábado son en extremo deliciosas.

Hace unas cuantas semanas, me dirigía hacia mi equipo de radio-aficionado, con una humeante taza de café en una mano y el periódico en la otra.Lo que comenzó como una típica mañana de sábado, se convirtió en una de esas lecciones que la vida parece darnos de vez en cuando... Déjenme contarles:

Sintonicé mi equipo de radio en banda de 20 metros, para entrar en una red de intercambio de sábado en la mañana.Después de un rato, me topé con un colega que sonaba un tanto mayor.Él le estaba diciendo a su interlocutor, algo acerca de "unas mil bolitas".Quedé intrigado y me detuve para escuchar con atención:- Bueno, Tomás, -decía- de veras que parece que estás ocupado con tu trabajo.Estoy seguro que te pagan bien, pero es una lástima que tengas que estar fuera de casa y lejos de tu familia tanto tiempo.  Es difícil imaginar que un hombre joven tenga que trabajar 70 horas a la semana para sobrevivir.¡Qué triste que te perdieras la presentación teatral de tu hija! Continuó:- Dejame decirte algo, Tomás, algo que me ha ayudado a mantener una buena perspectiva sobre mis prioridades.

Y entonces fue cuando empezó a explicar su teoría sobre las "mil bolitas".- Mira, me senté un día e hice algo de aritmética. La persona promedio vive unos 75 años, algunos viven más y otros menos, pero en promedio, la gente vive unos 75 años.Entonces multipliqué 75 años por 52 semanas por año y obtuve 3.900 que es la cantidad de sábados que la persona promedio habrá de tener en toda su vida.- No te distraigas y sígueme, Tomás, que voy a la parte importante. Me tomó hasta que casi tenía 55 años pensar todo esto en detalle...Continuó:- Y para ese entonces, con mis 55 años, ¡¡ya había vivido más de 2.800 sábados!!Me puse a pensar que si llegaba a los 75, sólo me quedaban 1.000 sábados más que disfrutar. Así que fui a una juguetería y compré todas las bolitas que tenían.Tuve que visitar 3 tiendas para obtener 1.000 bolitas. Las llevé a casa y las puse en una fuente de cristal transparente, junto a mi equipo de radio aficionado. 

Yo seguía escuchando atentamente: - Cada sábado, a partir de entonces, tomé una canica y la he tirado.- Descubrí que al observar como disminuían las bolitas, me enfocaba más sobre las cosas verdaderamente importantes en la vida. No hay nada como ver cómo se te agota tu tiempo en la tierra, para ajustar y adaptar tus prioridades en la vida.Ahora déjame decirte una última cosa antes que nos despidamos y lleve a mi bella esposa a desayunar...Esta mañana, saqué la última canica de la fuente de cristal y entonces me di cuenta de que si vivo hasta el próximo sábado me habrá sido dado un poquito más de tiempo de vida y si hay algo que todos podemos usar, es un poco más de tiempo...Me gustó estar en contacto contigo, Tomás, y espero que puedas estar más tiempo con tu familia.Hasta pronto, se despide "el hombre de 75 años…"Cambio y fuera, ¡Buen día!

Uno podría haber oído un alfiler caer al suelo en la banda cuando este amigo se desconectó.Creo que nos dio a todos bastante para pensar.

Yo había planeado trabajar en la antena aquella mañana y luego iba a reunirme con unos cuantos radio aficionados para preparar la nueva circular del Club...En vez de aquello, desperté a mi esposa con un beso, - "Vamos querida, te quiero llevar con los chicos a desayunar afuera".- ¿Qué pasa? - preguntó ella sorprendida.- Nada; es que no hemos pasado un sábado junto con los chicos en mucho tiempo.- Por cierto, ¿podemos parar en la juguetería mientras estamos fuera? Necesito comprar algunas bolitas...

Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde…
 A tomar café corriendo porque estamos atrasados…
 A comer un sándwich porque no da tiempo para comer a gusto…
 A salir del trabajo porque ya es la tarde… 
 A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día… 
 A esperar el día entero y oír en el teléfono: "hoy no puedo ir"…
  A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta… 
 A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos… 
 A sentarnos en la fila 1 del cine y torcer un poco el cuello porque estaba lleno…
 A mojarnos sólo los pies y sudar el resto del cuerpo porque la playa está contaminada…A pensar en el fin de semana porque el trabajo está duro… 
 A dormir todo el fin de semana porque siempre tenemos sueño atrasado…
 ¡¡¡ Nos acostumbramos a ahorrar la vida..!!!
Que poco a poco, igual se gasta… 
y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.
Alguien dijo:
"La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja"
Si fuiste capaz de leer hasta acá, es posible que necesites releer alguna frase.
No importa si es el principio, y lo mejor es que todavía tienes tiempo,
no importa cuanto, es el que tienes y 
cada día merece ser vivido sin ahorrar VIDA.
Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes.
ALBERT EINSTEIN

jueves, 14 de julio de 2011

El PICHÓN DE AGUILA



Había una vez un campesino que fue al bosque vecino a atrapar un pájaro para tenerlo cautivo en su casa. 
Consiguió cazar un pichón de águila. Lo colocó en el gallinero, junto con las gallinas.
 Comía mijo y la ración propia de las gallinas, aunque el águila fuera el rey o la reina de todos los pájaros.
 Después de cinco años, este hombre recibió en su casa la visita de un naturalista. 
Mientras paseaban por el jardín, dijo el naturalista:
-Este pájaro que está allí no es una gallina. Es un águila. -De hecho -dijo el campesino- es águila, pero yo lo crié como gallina.
 Ya no es un águila. Se transformó en gallina como las otras, a pesar de tener las alas de casi tres metros de extensión.
-No –dijo el naturalista – ella es y será siempre un águila pues tiene un corazón de águila. 
Este corazón la hará un día volar a las alturas.
-No, no –insistió el campesino-. Ella se convirtió en gallina y jamás volará como águila.
Entonces, decidieron hacer una prueba. El naturalista tomó el águila, la levantó bien en alto y, desafiándola, le dijo:
-Ya que usted es de hecho un águila, ya que usted pertenece al cielo y no a la tierra, entonces, ¡abra sus alas y vuele!
El águila se posó sobre el brazo extendido del naturalista. 
Miraba distraídamente alrededor, vio a las gallinas allá abajo, picoteando granos y saltó junto a ellas.
El campesino comentó:
-Yo le dije, ¡ella se convirtió en una simple gallina!
-No –insistió el naturalista-. Ella es un águila. Y un águila será siempre un águila, experimentaremos nuevamente mañana.
Al día siguiente, el naturalista subió con el águila al techo de la casa. Le susurró:
-Águila, ya que usted es un águila, ¡abra sus alas y vuele!
Pero, cuando el águila vio allá abajo a las gallinas, picoteando el suelo, saltó y fue junto a ellas.
 El campesino sonrió y volvió a la carga:
-Yo le había dicho, ¡ella se convirtió en gallina!
-No –respondió firmemente el naturalista. Ella es águila, poseerá siempre un corazón de águila. 
Vamos a experimentar todavía una última vez, mañana la haré volar.
Al día siguiente, el naturalista y el campesino se levantaron bien temprano. 
Tomaron el águila y la llevaron fuera de la ciudad, lejos de las casas de los hombres, en lo alto de una montaña.
 El sol naciente doraba los picos de las montañas. El naturalista levantó el águila al cielo y le ordenó:
-Águila, ya que usted es un águila, ya que usted pertenece al cielo y no a la tierra, ¡abra sus alas y vuele!
El águila miró alrededor. Temblaba como si experimentase una nueva vida. Pero no voló. 
Entonces, el naturalista la tomó firmemente, en dirección del sol, para que sus ojos pudiesen llenarse de la claridad solar
 y de la vastedad del horizonte. En ese momento, ella abrió sus potentes alas, graznó con el típico kau, kau de las águilas y se levantó, soberana, sobre sí misma.

Y comenzó a volar, a volar hacia lo alto, a volar cada vez más alto.
 Voló… Voló hasta confundirse con el azul del firmamento.

Hay veces necesitamos el recordatorio externo 
de la grandeza que guardamos dentro
 y olvidamos manifestar

sábado, 9 de julio de 2011

QUÉ LE VAMOS A DEJAR A NUESTROS NIETOS?


Leopoldo Abadía (autor de " La crisis Ninja ") dice en su artículo:
 
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.

Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados".

Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?"

Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"

Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: 
"y a mí, qué me importa?!"


Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reuno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.

Mis padres fueron un modelo para mí
. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.

Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.

Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!


Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante
:intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales.
 Lo que por ahí se llama "buena gente".

Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:

que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.

Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo. 

A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar.
 
Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres.Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas. 
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.

Pero lo fundamental es lo otro:
 los padres.
 
Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes,
que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

Leopoldo Abadía. 

  
Padre de 12 hijos y abuelo de 36 nietos.....
Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) es un profesor 
y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual.

miércoles, 6 de julio de 2011

Carta a mi Ángel de la Guarda...





Cuando yo me haya ido y ya nada quede de mí, quisiera que me recordaran los míos como lo que fui. 
Como lo que yo supuse para todos y cada uno de ellos, tal y como he intentado transmitirles todo aquello que aprendí y que algunos, con tanto afán me enseñaron.   
Quisiera que mi recuerdo permaneciera intangible, inmortal y eterno. Que mi alma habite repartida y acurrucada en esos corazones fuertes y recios donde siempre encontré cobijo y sosiego.
 Que no quepa dolor por esa impuesta ausencia, que parece renovarse a cada día que nos quitan, que nos roban sin aparente legitimación mientras envejecemos anónimamente en el transcurso de los tiempos.  
 Que mi risa pueda escucharse de nuevo desde dentro de ti y que su eco expanda mi alegría de vivir, mi euforia por crecer y mi amor por todos los progresos que he hecho a lo largo de ella…
 Que en la lejanía de los años, conserves siempre aquellas palabras que te brindé cuando apenas comenzaba a aprender a vivir y que con ellas, formes un bonito collar con el que adornar tu cuerpo vivo y alegre, haciéndole brillar más que nunca, resaltando tu persona para que ya jamás olvides cuán importante fuiste para mí. 
  Que cualquier atardecer que puedas volver a disfrutar frente al mar, renueves tu promesa de ser libre, humano y sincero, como siempre fuiste conmigo; que el vaivén de la marea y de las olas, vuelva a llevarme a ti, en ese estallido suave frente a las rocas en el que puedas escuchar siempre mi voz. 
Que pueda volver a mirarte desde donde quiera que me halle, con esa infinita ternura que siempre despertaste en mí; que mis ojos no vuelvan a enrojecerse jamás por las lágrimas y que conserven por siempre ese brillo que sólo proporciona la paz y el bienestar interior con no mismo, en su individual y eterna soledad.  
 Que en el largo camina de la vida, te detengas un día a sentarte y me dediques un pensamiento tuyo, cargado de esa comprensión y ternura que sé, siempre conservarás.   Que me abraces en el tiempo para no volver jamás a echarte de menos y que vuelva de nuevo a mi ese placentero sentimiento de sentirme querida, valorada y recompensada por ti.  
 Que jamás borres de tu mente, en la neblina de tus años, que un día fuimos amigos, que juramos acompañarnos siempre y que permanecimos en uno sólo, ocupando aquel importante tiempo y espacio de nuestras vidas.   Recordarás entonces mi cara, mis gestos, mis andares y mi alegría. 
Volverás a mirarte en mis ojos para descubrir el secreto de tu realidad, de tu esencia y de lo más profundo que siempre guardaste celosamente en el fondo de tu alma.   
Te dirás entonces con sorpresa “¡tanto me quiso!” y entonces descubrirás la acasualidad de ese fino hilo que siempre mantuvo unidas nuestras vidas
. La tuya y la mía, que desde ahora solo será una, infinita , inmensa y grandiosa que conservará por siempre lo mejor de ti y de mi, elevándolo al máximo, casi a lo divino, hasta que el dolor empiece a sentirse como algo placentero.
 Y yo podré acompañarte por fin en todas y cada una de tus largas noches. Y en la oscuridad de tu alma y a solas contigo mismo, no necesitarás buscarme.
 Velaré tus sueños, haciendo de tus ratitos de insomnio especiales momento en los que susurrando, narrarte esos fantásticos cuentos que con tanta admiración siempre escuchaste de mi y con los que volveré a colorear tu mente y tu gran corazón.   
Que veas mi vida como lo que siempre fue. La proyección de la tuya, su sombra y su más leal seguidor.  
 Seguiré amándote siempre. En conciencia y en mis sueños. Durante mis días y cada una de mis noches.
 En presencia o en ausencia. En mi realidad o en mis fantasías. 
En muerte o en vida. Hasta que yo me haya ido y cuando ya, nada quede de mí…


Publicado en


http://www.facebook.com/notes/%C3%A1ngeles/carta-a-mi-%C3%A1ngel-de-la-guarda/159661754107259

miércoles, 25 de mayo de 2011

QUE VALORES INCULCO O INCULQUÉ A MIS HIJOS???



Nos quedamos sorprendidos, cuando se da cuenta en periódicos o radio, que UN sicario no superaba los 18 años. Cuando los cuerpos de los 3 o 4 ejecutados, correspondían a adolescentes de hasta 14 años de edad.

Frente a lo anterior, el siquiatra dominicano César Mella, hizo publicar el siguiente trabajo, que creo que a todos los que somos padres, o seremos abuelos algún día, nos debe interesar; el texto que me llegó suscrito por el doctor Mella, es el siguiente:

Yo me preguntaría y plantearía la siguiente pregunta: ¿cómo eduqué o estoy educando a mis hijos? ¿Qué valores inculco o inculqué a mis hijos? 
A los jóvenes de este siglo hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela y, no tienen que caminar larguísimas distancias para llegar a ella. 
Se levantan generalmente irritados porque se acuestan muy tarde, viendo televisión por cable, jugando playstation, hablando o enviando mensajes por teléfono o chateando por la Internet. 

No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos en poner un dedo en nada que tenga que ver con arreglar algo en el hogar. 
Tienen los juegos y equipos digitales más modernos del mercado, Ipod, blackberry y computadora no pueden faltar, como tampoco el pago por su actualización. Hoy los hijos, muchas veces sin merecerlo, presumen el celular más novedoso. La Lap más equipada. Nada les costó. Si se descomponen, para eso estamos, no faltaba más, hay que pagar la reparación, a la brevedad y sin chistar.
Idolatran amigos y a falsos personajes de realitys de mtv. ¡Ah! pero viven encontrándole defectos a los padres, a quienes acusan a diario de que sus ideas y métodos están pasados de moda. 
Se cierran automáticamente a quien les hable de moral, honor y  buenas costumbres, y mucho menos de religión. Lo consideran aburrido. Ya saben todo y, lo que no ¡Lo consultan en internet!
Nos asombramos, porque los sicarios cobran cuotas sin trabajar por ellas, cuando a nuestros hijos los acostumbramos a darles todo incluso su cuota semanal o mensual sin que verdaderamente trabajen por ella, y todavía se quejan a porque eso no me alcanza
Si son estudiantes, siempre inventan trabajos de equipo o paseos de campo, que lo menos que uno sospecha, es que regresarán con un embarazo, habiendo probado éxtasis, coca,  marihuana o cuando mínimo alcoholizados
Y cuando les exiges lo más mínimo en el hogar o en la escuela,lejos de ser agradecidos te contestan, con desfachatez: yo no pedí nacer, es tu obligación mantenerme. 
Definitivamente estamos jodidos, pues la tasa de que hagan su vida independiente se aleja cada vez más, pues aún graduados y con trabajo, hay que seguirlos manteniendo, pagándoles deudas, servicios y hasta los partos de sus hijos.
Con lo anterior, me refiero a un estudio que indica que este problema es mayor en chicos de la sociedad de clase media o media alta (o de capas medias urbanas) que bien pudieran estar entre los 14 y los 28 años, si es correcto 28 años o más ¿lo pueden creer? y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un verdadero dolor de cabeza.
¿Entonces en qué estamos fallando? 
Yo sé, dirán que los tiempos y las oportunidades son diferentes, pues para los nacidos en los años cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado era levantarse de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tenían que ayudar a limpiar la casa; no se frustraban por no tener vehículo, andaban a pie a donde fuera, siempre lustraban sus zapatos, los estudiantes no se avergonzaban de no tener trabajos gerenciales o ejecutivos, aceptaban trabajos como limpiabotas y repartidores de diarios.
Lo que le pasó a nuestras generaciones, es que elaboramos una famosa frase que no dio resultado y mandó todo al diablo

¡Yo no quiero que mis hijos pasen, los trabajos y carencias que yo pasé!
Nuestros hijos no conocen la verdadera escasez, el hambre. Se criaron en la cultura del desperdicio: agua, comida, luz, ropa, dinero. 
Muchos de los nuestros hijos, a los 10 años ya tenían lo que nosotros a los 20
El dame y el cómprame, siempre fue generosamente complacido convirtiendo a nuestros hijos en habitantes de una pensión, con sirviente (a) y todo incluido,. 
Es alarmante el índice de divorcios que se está generando, van a la conquista de su pareja y vuelven al hogar, sólo unos meses más tarde, divorciados porque la cosa no funcionó; ninguno de los dos quiere servir al otro en su nueva vida. Como nunca batallaron en la pensión con sirviente incluido, en la que se les convirtió el hogar paterno, a las primeras carencias en el propio, avientan el paquete y regresan a la casa para que la mamá y el papá continúen resolviéndoles la vida
Este mensaje es para los que tienen hijos y que pueden todavía moldearlos, edúquenlos con principios y responsabilidades. háganles el hábito del ser agradecidos. 
Háganles el hábito de saber ganarse el dinero con honestidad, la comida, la ropa, el costo de la estancia en la casa en la cual no aportan para el pago de servicios. Háganles saber lo que cuesta cada plato de comida, cada recibo de luz, agua, renta. Háganles sentir en su casa, cómo se comportarían ustedes en casa ajena cuando van de visita. 
Por ese domingo o cuota semanal o mensual, edúquenlos en la cultura de la correspondencia y el agradecimiento. Que los sábados o domingos laven el carro, ayuden a limpiar la casa, NO SU CUARTOesa debe ser obligación de siempre sin pago de por medio. Háganles la costumbre de limpiar sus zapatos, de que paguen simbólicamente, por todo lo que gratuitamente reciben,implántenles la ideología de ameritar una especie de beca escolar que ustedes pagan, y  por la que ellos no pagan ni un centavo, eso puede generar una relación en sus mentes trabajo=bienestar.
Que entiendan que asistir a la escuela, es un compromiso con la vida, que no es ningún mérito asistir a ella. De la responsabilidad con que cumplan ese compromiso, dependerá su calidad de vida futura.
Todos los niños deben desde temprano aprender a lavar, planchar y cocinar, para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser más difíciles.
Cuida lo que ven y ves con ellos en la televisión, y evita caer en el vicio social llamado telenovelas, los videojuegos violentos, la moda excesiva y toda la electrónica de la comunicación, que han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó. 
Estamos comprometidos a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos, o sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las empleadas domésticas y en un medio ambiente cada vez más deformante.
Ojalá que este mensaje llegue a los que tienen la oportunidad de cambiar o hacer algo al respecto. Ya los abuelos pagaron. Nosotros estamos pagando con sangre la transición. 
Que cada quien tome lo que le corresponda. Que haga lo que pueda y quiera. Recuerda que para que triunfe el malsolo se necesita que la gente buena lo permita...

sábado, 14 de mayo de 2011

FELIZ BICENTENARIO PATRIA MIA!!!!


Bicentenario 1811- 2011-



         



Arriba  MI PARAGUAY QUERIDO 

Les contaré de mi país; Paraguay 


No somos grandes en  territorio,
 pero somos enormes de corazón




lo mejor del mundial

No somos ricos económicamente 
pero somos millonarios en naturaleza, 
costumbres y tradiciones. 


Chaco

El hermoso chaco paraguayo 


asuncion
Palacio de Gobierno 


Flor del mburucuja

Nuestra Flor Nacional el mburucuya 
Paraguay, el corazón de Sudamérica, 
lleno de lapachos,
 danzas, typoi y trabajo. 

Paraguay


mercado 4

El conocido Mercado 4 

terere

El terere con yuyos 

El paraguayo jamás se achica
no lo hizo contra sus vecinos 
no lo hace contra nadie. 
No somos orgullosos 
solo amámos y defendemos lo nuestro.

paraguay no se achica

No elegí nacer es esta tierra,
 sólo tuve ese privilegio.



lapacho amarillo

atyra




Gracias Dios por dejarme nacer en este país
 de gente trabajadora, de belleza inigualable,
 de ganas de seguir; gracias Dios por que
 tengo vecinos que aún se preocupan por mi, 
por mis amigos con los cuales paso el tiempo
 tomando tereré, gracias por las madres que 
levantaron un país sin hombres después 
de la Guerra Grande, gracias por dejarme 
el ejemplo de esos niños valientes que lucharon
 y dieron sus vidas en el Acosta Ñu. 
Gracias Dios por darme una tierra roja de sangre
 de quienes no vendieron su país a ninguna nación. 



Agradezco por mis héroes patrios, por aquellos
 que lucharon por la Independencia en 1811, 
por aquellos que luego la defendieron de los 
porteños y portugueses, por esos hombres y 
mujeres que son héroes del hoy; que se levantan 
a preparar el mate antes de salir a trabajar y dando la bendición a sus hijos pidiéndote que los protejas. 
Gracias por las abuelas que cuidan a sus nietos 
y solo esperan su amor.Gracias por las madres
 valientes como pocas, gracias por esta raza
 guaraní que nunca se acaba. 




Gracias Dios,...por este Paraguay!